Cuba pone trabas a la extradición de Martiño Ramos, el profesor gallego condenado por violar a una alumna
El pederasta se encuentra en la cárcel de La Habana sin que exista fecha de entrega
Martiño Ramos Soto, el profesor condenado por agredir sexualmente a una de sus alumnas, le propinaba “bofetadas y azotes, a modo de práctica sádica”
Martiño Ramos Soto, exlíder de En Marea y fugado de España tras ser condenado a 13 años por violar a una alumna en reiteradas ocasiones, fue localizado en Cuba el pasado noviembre, pero han pasado los meses y el pederasta continua en la isla mientras que las autoridades españolas han reclamado su extradición.
El exprofesor se encuentra en la cárcel de La Habana bajo custodia del estado cubano sin que exista fecha de entrega ni información sobre la misma.
En información adelantada por El Español, las autoridades cubanas están poniendo obstáculos y entorpeciendo la tramitación, dificultado además porque entre ambos países no existen convenios de cooperación judicial que permiten el cumplimiento de extradiciones.
Des del gobierno español han asegurado que se mantienen a la espera tras tramitarlo “por los canales oficiales”, pero sin detallar qué está pasando.
Martiño Ramos huyó de España tras ser sentenciado a 13 años de cárcel por violar a una menor del colegio de forma repetida donde impartía clase en Ourense. Desde el mes de julio de 2025 reside en Cuba donde cambió de nombre y aspecto para pasar desapercibido.
Los abusos sexuales
Nadie creyó a la niña que durante años vivió un calvario desde que el profesor pederasta contactase con ella a través de Instagram haciéndose pasar por un menor, desde entonces la manipuló, pegó, violó y vejó de forma continuada, desde los 12 a los 16 años.
Martiño era conocedor de la especial vulnerabilidad de la menor que vivía tanto en su casa como en el colegio, era la víctima perfecta a la que nadie creería.
Así fue, nadie en el colegio creyó a la niña incluso cuando la víctima no aguantó más y reunió el valor suficiente para pedir ayuda, la orientadora y varias profesoras le dijeron que “eran imaginaciones suyas” y confiaban plenamente en él, apuntaban desde 'El País'.
Activismo político y supuesto compromiso con la lucha feminista
Ramos Soto de 45 años escondía un gran sadismo, pero durante años se trabajó su reputación social para que nadie sospechase de quien era en realidad. En Ourense era una habitual del activismo político militando En Común y En Marea fingiendo compromiso con la lucha de las mujeres en actos feministas, pero cuando nadie le veía violaba, golpeaba y humillaba a niñas.
“Tenía mucho reconocimiento social en la ciudad y eso hizo que a la víctima no se la creyera”, afirmaba una excompañera de partido sobre el profesor de música.