Puente dice que el centro de control no estaba infradotado y defiende que el último responsable sea el ser humano cuando falle el sistema

Puente dice que el centro de control no estaba infradotado y defiende que el último responsable sea el ser humano cuando falle el sistema
El ministro ha comparecido este viernes en una rueda de prensa desde Transportes. Informativos Telecinco
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El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha reiterado este viernes que los indicios apuntan a que la causa del accidente en Urda, Toledo, se debió a un fallo en el centro de control de Adif, que en ese momento operaba en circunstancias "de absoluta normalidad" y con 16 controladores en sala.

El ministro de Transportes ha reconocido que hay que investigar si fue la persona o fueron los controles o la propia organización la causa del accidente. De hecho, ha dicho que hay que revisar esos protocolos, incluso la formación del personal. Después de eso se ha puesto a enumerar hasta cuatro errores del centro de control, del controlador, de su auxiliar y de su supervisor. Incluso dice que después del cuarto error habrían tenido tiempo con una llamada de parar al tren. Además, Puente no reconoce relevante el fallo del sistema de seguridad y dice que es correcto que cuando falle la máquina, el último responsable sea el ser humano.

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"Valorar que el servicio está infradotado nos parece que no es correcto; es admisible, sí, se pueden meter más y sí pueden ser a lo mejor más necesarios, pero desde luego nuestro trabajo en estos años ha sido incrementar sensiblemente la plantilla dedicada al control y regulación", ha apuntado en la segunda rueda de prensa que da tras la colisión el miércoles de dos trenes de alta velocidad en la línea Madrid-Sevilla y que ha provocado la muerte de, al menos, 69 personas.

Aumento de la plantilla de un 60%

En este sentido, ha indicado que los centros de control de Adif y los centros de regulación han pasado de 1.008 trabajadores en el año 2016 a 1.762 en la actualidad y que la plantilla ha aumentado el 60 %, a lo que se suman las mejoras tecnológicas incorporadas al servicio. Puente ha dicho que en el centro de Atocha había 70 personas trabajando en 2012 y a día de hoy hay 133, con un pico de 140 en 2025.

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También ha indicado que están en proceso de recuperar puestos de algunas jubilaciones, y que tras el accidente de Adamuz (Córdoba) llegaron a un acuerdo con sindicatos por el que se comprometieron a incrementar las plantillas de Renfe, Adif y la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria de manera "muy importante".

Hubo tiempo para rectificar y no se hizo nada

Puente ha insistido en que desde que el Iryo comunica que no puede arrancar hasta que se produce el impacto, había tiempo suficiente para actuar -17 minutos- y no se hizo nada y que ésto tendrá que ser esclarecido en la investigación.

El ministro de Transportes ha explicado que los controladores siguen los procedimientos auditados por la Agencia Europea del Ferrocarril y ningún procedimiento que no cuente con el aval de la misma se lleva a cabo, al tiempo que indicó que la formación también está regulada.

HTambién ha dicho que sin el sistema de seguridad LZB en la pantalla lo que se ve es el circuito ocupado, es decir, un tren al principio del cantón y otro al final, así como el número de cada tren en el sector en el que se encuentra, que aparece en rojo cuando está ocupado, además de que se puede calcular a qué distancia estaban ambos (unos 25 kilómetros).

"Cuando el tren (AVE) reanuda la marcha se ve como va ocupando progresivamente uno y otro sector, van pasando de verde a rojo y se ve como se aproxima al tren Iryo, que está detenido en el sector que está en rojo al final del cantón, y desgraciadamente pasa mucho tiempo sin que nadie le advierta de que hay un tren parado", ha dicho Puente.