Obituarios

Centenares de personas despiden al bodeguero Iván Sanz y a su familia en un multitudinario funeral en la Catedral de Valladolid

El director general de Dehesa de los Canónigos, Iván Sanz Cid
El bodeguero Iván Sanz y a su familia han sido despedidos en un multitudinario funeral en la Catedral de Valladolid. EP
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ValladolidCentenares de personas han acudido hasta la Catedral de Valladolid para dar el último adiós al bodeguero Iván Sanz y a su familia.

El funeral del director general de la bodega Dehesa de Los Canónigos, Iván Sanz Cid, su mujer Irene Garijo y sus dos hijos mayores, Irene y Luis Álvaro, se ha oficiado este miércoles, 8 de julio, en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Valladolid.

El último adiós a la familia

Según han informaban fuentes de la bodega, la ceremonia de despedida de esta familia vallisoletana se celebraría en la catedral vallisoletana a partir de las 11.00 horas del miércoles.

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Puntuales a la cita, familiares, amigos, vecinos y allegados se acercaban hasta la Catedral de Valladolid para despedir a la familia en una misa oficializada por el Arzobispo de Valladolid, Luis Argüello.

El velatorio de esta familia se produjo este pasado lunes 6 de julio en las salas 3 y 4 del Tanatorio de Las Contiendas, en la capital vallisoletana.

La muerte de la familia

La investigación del trágico accidente de tráfico en el que murieron el pasado domingo 5 de julio el bodeguero Iván Sanz, director de la célebre bodega Dehesa de los Canónigos, su esposa, Irene Garijo, y dos de sus hijos, de 14 y 17 años se prevé larga y complicada.

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La familia regresaba de un viaje de fin de semana en Cantabria rumbo a Valladolid cuando todo acabó con un violento siniestro en el punto kilométrico 83 de la A-67, a la altura Herrera de Pisuerga, en Palencia, y con el coche en el que viajaban dando vueltas de campana.

Todos murieron el acto, salvo Carlota, la hija de nueve años del matrimonio, única superviviente, que fue trasladada de urgencia en helicóptero al Hospital Universitario de Burgos, donde fue intervenida quirúrgicamente y donde se recupera de las graves heridas sufridas sin que su vida corra peligro.

Las cámaras de videovigilancia instaladas en el lugar donde se produjo todo captaron el vehículo que conducía el bodeguero circulando a velocidad normal justo antes del accidente. Tampoco un fallo mecánico parece a priori lo más plausible.

El turismo, un Ford Bronco, estaba prácticamente nuevo, matriculado en abril de este mismo año. Además, inicialmente se descarta también un mal estado del firme.

Por eso, y tanto por los datos recabados como por las declaraciones de testigos apuntando a que vieron que el coche extrañamente se desvió primero hacia su lado derecho, con un volantazo hacia el otro después, las autoridades contemplan como principales hipótesis del origen del accidente la somnolencia o una distracción al volante.