Vicent, el joven de 32 años asesinado el pasado 15 de junio en Valencia, ya no figura en el censo del Colegio General de Logopedas
El último adiós a Vicent, el logopeda asesinado en Valencia: familiares y allegados le despidieron tres días después del crimen
Vicent D. C., el logopeda de 32 años asesinado el pasado 15 de junio en Valencia por el padre de uno de sus pacientes, ya no figura en el censo público del Colegio General de Logopedas.
Quien introduzca su número de colegiado comprobará que la inscripción profesional ha desaparecido del registro accesible al público, uno de los cambios que se han producido en el rastro digital del profesional desde su muerte.
Dos semanas después del crimen, la investigación continúa avanzando con absoluta discreción. El Juzgado de Instrucción número 11 de Valencia mantiene el procedimiento bajo secreto de sumario, una decisión que limita la información que trasciende sobre unas diligencias con las que la Policía trata de determinar si la versión ofrecida por el autor confeso, quien sostuvo que creyó que su hijo estaba siendo víctima de una agresión sexual, encuentra respaldo en las pruebas objetivas o si los hechos respondieron a una motivación distinta.
El censo profesional ya no muestra la inscripción del logopeda
La desaparición de la inscripción en el censo público del Colegio General de Logopedas constituye uno de los cambios apreciables en la huella digital del profesional tras su fallecimiento. Actualmente, el número de colegiado que obtuvo a través del Col·legi Oficial de Logopedes de la Comunitat Valenciana ya no devuelve ningún resultado en el registro accesible al público.
En cambio, otros rastros digitales continúan disponibles. Entre ellos figuran la página web de la Clínica Diálogo, donde se encuentran datos del profesional, así como resultados indexados por los buscadores que siguen remitiendo a la actividad que Vicent desarrolló durante años como logopeda.

No ha trascendido si la desaparición de la inscripción responde al procedimiento habitual que sigue el Colegio General de Logopedas en estos supuestos o a otra actuación administrativa. Lo que sí puede comprobarse es que la ficha profesional ya no aparece asociada al número de colegiado con el que ejercía.

El secreto de sumario mantiene bajo reserva las principales diligencias
El procedimiento continúa bajo secreto de sumario, por lo que las actuaciones que practica el Grupo de Homicidios apenas han trascendido desde el ingreso en prisión provisional de David G. S. La investigación sigue avanzando, aunque la mayor parte de las diligencias permanecen reservadas por decisión judicial.
Entre los principales trabajos pendientes figura el análisis de los dispositivos electrónicos intervenidos a Vicent para comprobar si contienen algún tipo de material relacionado con la acusación formulada por el detenido, entre ello la posible existencia de material pedófilo. También se estudia una mancha biológica localizada en la ropa de la víctima y el resto de muestras recogidas durante la inspección de la clínica.

Además, los investigadores revisan las conversaciones mantenidas entre el logopeda y la madre del niño para determinar si existió algún conflicto previo o cualquier otro elemento que pueda ayudar a esclarecer el móvil del crimen, más allá de la versión ofrecida por el autor confeso.

Las incógnitas que siguen abiertas más de dos semanas después
La principal incógnita continúa siendo la misma que el primer día: determinar si llegó a producirse la agresión sexual que el detenido aseguró haber presenciado o si el homicidio respondió a una motivación distinta. Hasta la fecha, esa afirmación sigue siendo objeto de comprobación policial y judicial.
Los investigadores también reconstruyen con detalle la secuencia de movimientos de David antes y después del crimen. Según su declaración, abandonó la clínica tras dejar allí a su hijo y regresó antes de la hora prevista para recogerlo, momento en el que aseguró haber escuchado un grito e irrumpido en la consulta. Una de las cuestiones que se intenta aclarar es cómo logró volver a acceder al establecimiento, cuya puerta dispone de un sistema de apertura controlada desde el interior, y si existió algún tipo de preparación previa.

Las diligencias conocidas reflejan además que, tras la agresión mortal con arma blanca, el investigado permaneció todavía unos minutos en la clínica. Alrededor de las 17:15 horas, llegó un niño que tenía cita con el logopeda y fue el propio David quien le abrió la puerta para comunicarle que Vicent no estaba. Más tarde regresó a su domicilio de Benimàmet, se lavó las manos y acudió a la comisaría de Burjassot para entregarse y confesar el homicidio. David permanece en prisión provisional mientras la familia de Vicent continúa esperando que las pruebas periciales y el avance de la instrucción permitan esclarecer definitivamente qué ocurrió aquella tarde. El último adiós al logopeda tuvo lugar el pasado 18 de junio en la estricta intimidad.


