El vuelo de Valeria Arango de Australia a España acompañada de un paramédico y su familia: "Puede empezar con las terapias, incluso se pone de pie"

Sandra, la madre de Valeria Arango, cuenta cómo ha sido el viaje de 30 horas desde Australia hasta el País Vasco
Valeria llegó el lunes por la noche al Hospital Universitario Cruces de Barakaldo
Valeria Arango Trujillo, la joven que estuvo en coma en Australia tras sufrir un accidente de tráfico el pasado 14 de julio, ya está en el Hospital Universitario Cruces de Barakaldo junto a su familia después de un viaje de 30 horas. Salió de Perth rumbo a Madrid, con escala en Doha, y desde la capital española fue trasladada en ambulancia hasta el País Vasco.
La joven, que recuperó la consciencia a principios de septiembre, estuvo en coma unos 50 días, es decir, alrededor de siete semanas. En un primer momento se estimó que podía tener los primeros avances importantes en un período de seis meses a un año, pero Valeria da grandes pasos cada día. "En Australia estaban sorprendidos del avance tan rápido. Ahora, al llegar a Bilbao, ya nos han dicho que puede empezar con las terapias. Con ayuda, incluso se pone de pie, apoyándose en mi hombro", cuenta a la web de 'Informativos Telecinco' Sandra, su madre.
Los médicos de Australia han subrayado que el apoyo de sus padres ha sido fundamental. Además, ahora será atendida en su idioma materno, "lo cual es importante para las recuperaciones en casos en los que hay un daño cerebral importante", precisa Sandra. La familia respira aliviada tras afrontar momentos de mucha tensión. Desde el primer momento en Perth, los padres no contaban con alojamiento. Tuvieron que quedarse con una familia colombiana a la que conocieron en una iglesia. Además, la hospitalización de Valeria se disparaba por encima de los 100.000 euros, unos gastos que no podían asumir.

Tras varias negociaciones, el sistema Catastrophic Injuries Support Scheme (CIS) de Australia asumió todos los gastos de la joven, pero los padres tuvieron que recibir ayuda de la ciudadanía a través de campañas de GoFundMe, que han resultado ser cruciales: "Quiero dar las gracias a todas y cada una de las personas que han colaborado desde aquí. Sin su ayuda no podríamos haber pagado estos vuelos tan caros y viajar junto a nuestra hija. Era muy importante". La familia lamenta no haber recibido una ayuda inmediata por parte de la diplomacia española, pero quiere centrarse en la recuperación tras este largo viaje.
El inicio del viaje en Perth, en Australia, tras salir del hospital
Sandra y Jon, los padres de Valeria, acudieron al Royal Perth Hospital para acompañar a su hija y preparar el viaje desde primera hora. Hasta el aeropuerto de la ciudad australiana les acompañó la familia que les ha acogido y ayudado de forma altruista durante estos dos meses. "Fue una despedida muy bonita. Nos han ayudado mucho", cuenta la madre de la joven, que había recibido visitas de amigos en las últimas semanas.
Valeria fue trasladada en ambulancia hasta el Aeropuerto de Perth y fue subida a una silla de ruedas para montar en el avión. Junto a los padres, durante todo el trayecto, viajaban un paramédico y un enfermero.

Todo estuvo coordinado por la empresa que se hacía cargo de los gastos, a través del CIS. El vuelo fue en primera clase, por lo que la joven pudo tener comodidad, al igual que su familia: "El trato fue muy bueno. Al final, con esta situación, utilizan otras puertas y se facilita el acceso".
La escala en Doha, en Qatar, y el recibimiento en Madrid
La familia llegó el lunes al Aeropuerto Internacional de Doha, en la capital de Qatar, y se quedó en una sala de espera antes de tomar el vuelo a Madrid. Valeria permaneció despierta durante la mayor parte del trayecto, aunque también durmió.
Ya en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, la joven fue recibida por una ambulancia de Osakidetza, el Servicio Vasco de Salud, que luego la llevó por carretera hasta Barakaldo. En la capital española, además, se produjo un momento muy emotivo para Valeria.

Numerosos amigos y familiares la esperaban con pancartas y camisetas con su nombre. Ella se emocionó mucho y saludó a todos levantando la mano. "Es una niña especial. Ha aguantado todo. Todos se pusieron a llorar al verla", explica Sandra.
El viaje por carretera hasta Barakaldo y los siguientes pasos
Después de 30 horas de viaje, la joven llegó al Hospital Universitario Cruces de Barakaldo en la noche del lunes. "La pasaron a una habitación y ahora mismo están revisando todo el historial y haciendo chequeos. La medicación que le daban en Australia puede cambiar en España, por lo que están comprobando todo", detalla Sandra. Su hija sigue con sonda y todavía queda un largo camino, pero muestra una mejoría muy notable. "Van a intentar que pueda ingerir puré", añade la madre. El siguiente paso es afrontar las primeras terapias de neurorrehabilitación, que podrían realizarse en el Institut Guttmann de Barcelona, donde ya le han reservado una plaza.
Atrás queda el accidente que sufrió la joven junto a una amiga mientras se desplazaba a una granja cerca de Perth en la que había encontrado trabajo. Según explicaron a la familia, la tierra húmeda hizo que las ruedas resbalaran y el vehículo volcara. La copiloto también tuvo que ser operada, con un pronóstico menos grave, y pudo regresar a España estos últimos días tras recuperarse. Mientras, Valeria ahora recibe el calor de los suyos en Bilbao.

Leila Estigarribia, una amiga de la joven que ha coordinado las campañas de recaudación de fondos para ayudar a la familia, ha sido la primera en ir a verla al Hospital Cruces: "Hay mucha diferencia de estar a más de 20 horas en avión que estar aquí, cerca de todos sus familiares y sus amigos. Estamos supercontentos. Ha sido muy impactante volver a verla, porque la conozco desde que tengo 13 años, es como una hermana para mí, pero al final ha avanzado mucho. Ha conseguido una recuperación increíble en solo dos meses y ha demostrado una fortaleza enorme. Todos tenemos muchas ganas de estar con ella. Seguiremos yendo a verla a diario". Valeria ya afronta plenamente su recuperación.
